viernes, 25 de mayo de 2007

TU Y YO

Tú tentadora, como la Manzana atrayente, como la luz; dulce, como la miel; deliciosa, como la fruta; delicada, como la nube; ofrecida, como la promesa; acogedora, como el hogar; mimosa, como la gata; profunda, como la mar; perfumada, como la flor; misteriosa, como la noche; romántica, como la poesía; sensual, como el terciopelo; esperada, como el futuro... Asi deseo seas en mi amor.

Yo cáilido, como el verano; sensible, como la piel; aventurero, como el viento; experimentado, como el pasado; jugueton, como el nino; estimulante, como el vino; atrevido, como el abismo; tierno, como la madre; apasionado, como el volcán; entretenido, como el tiempo; voluptuoso, como el humo; complaciente, como la tierra; amante, como la sombra; eterno, como el paraíso... Así quiero ser en tu lecho.

TE QUIERO
A muchos les daña la lengua, pero a ninguno le dañó el silencio

jueves, 24 de mayo de 2007

Reflexiones



¿Qué hora es?
Iba yo por la calle y alguien me paró para preguntarme la hora. ¿Qué hora es, por favor? Debo tener cara de buena persona porque con frecuencia me para la gente para preguntarme la hora o la dirección de alguna calle.
Miré mi reloj y le dije la hora exacta. Luego le indiqué que mirase a su derecha. Allí, muy cerca y en grandes caracteres había un enorme reloj público que marcaba exactamente la hora. Se rió. No lo había visto. Me dió las gracias y siguió adelante.
Haciendo prácticas de computación la chica de al lado me preguntó la hora. Le señalé el borde inferior derecho de la pantalla de su propia computadora. Allí estaba la hora con toda claridad y delante de ella misma. Se rió y me dió un beso.
Otro día otro amigo estaba hablando por su teléfono móvil, acabó la conversación y me preguntó la hora con el teléfono todavía en la mano. Le señalé la pantalla de su teléfono. Allí estaba, una vez más, la hora.
Es el arte de no ver. Tener las cosas delante de las narices y no verlas. Muchas veces, las cosas que pasamos por alto son aquellas que hemos estado buscando. No te pierdas lasbendiciones del todopoderoso simplemente porque no están envueltas como tú quieres.
Salmos 19:1 "Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos"
Isaías 35:5 "Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán."
reflexiones diarias